El mercadeo verde como estrategia de guerra
El mercadeo verde ejerce un efecto del 100% sobre un ser vivo que es utilizado para la publicidad de la compañía. Este tipo de mercadeo explota un recurso positivo o negativo de este ser vivo.
El articulo “Selling Green” de Anne Papmehl habla sobre el tipo de de mercadeo que no debe usarse cuando se quiere promocionar un producto ecológico. El articulo habla también del consumidor verde, este individuo es muy inconstante, pues la mayoría dice, según encuestas que compraría productos ecológicos, pero en el momento de comprar siempre compran lo que sea mas barato y que dure mas, olvidando en lo momentos mas importantes su mentalidad ecologista y amigable con el medio ambiente.
En la película Food ink mostraban que la mayoría de los productos que se encuentran en los supermercados y que se consumen en el mundo provienen del maíz, ya sean empaques o alimentos, la mayoría se sacan de este alimento.
No solo se están produciendo con componentes químicos del maíz la mayoría de los productos que compramos, sino que también el ganado, los pollos y los cerdos están siendo alimentados con granos de este alimento. Pues es mucho más fácil para el industrial conseguir este alimento que se cultiva por montones y además es mucho mas barato y los animales crecen más, entonces produce más carne.
Según la película, los alimentos que normalmente encontramos en el supermercado provienen del mismo productor (aunque en la etiqueta pareciese que no). La grandisima y a la vez tan diminuta diferencia que existe entre estos productos es solo la publicidad que se muestra en las etiquetas y empaques.
Generalmente los empaques de productos agrícolas y de la carne suelen mostrar imágenes de animales bien cuidados o de plantas bien tenidas según el producto que venga dentro. En este punto interviene el mercadeo verde, pues estos negociantes de comida se apoderan de imágenes de animales o plantas sanas para explotar el recurso que están vendiendo.
A la hora de la verdad, las condiciones de producción (como en el caso de la carne) son totalmente infrahumanas, tanto para la trabajadores como para los animales. Los segundos son asesinados en forma espantosa, en donde sus cuerpos alcanzan niveles de estrés absurdos justo antes e morir. En este momento sus células liberan toxinas que se esparcen por su carne, las cuales serán absorbidas por los consumidores cuando coman la carne previamente empacada y procesada por la industria. ¡Imagínenselo, estamos comiendo toxinas de estrés al comer pollo, cerdo y res!
Estas industrias tan poderosas poseen la capacidad de mantener ocultas sus maneras de producción de carne. Pues con su publicidad verde logran engañar a la gran masa de consumidores al mostrar una imagen de buen trato con los animales que nosotros comemos. Lo mismo sucede con las compañías de productos agrícolas que llenan los vegetales de químicos y fertilizantes. Un clásico ejemplo de publicidad engañosa es el caso de la carne de vaca. Estas son alimentadas con maíz, de tal manera que se altera su alimentación que naturalmente es el pasto. Esto hace que las industrias de carne reduzcan sus costos, pero como efecto secundario hace que las vacas no puedan purgarse naturalmente como cuando comen pasto, entonces aumenta el riesgo de que puedan infectarse con bacterias mortales para los humanos que luego comen esta carne contaminada. Como el caso de la bacteria E. Colii.
Lo más curioso de todo, es que nadie parece enterarse de la verdad, o más bien se enteran y no hacen nada. Simplemente la gente prefiere quedarse con los brazos cruzados mirando como se aprovechan las grandes industrias de los consumidores que son ignorantes.
Según el articulo “Selling green”, el problema no radica en la gente, sino en la publicidad usada para convencerlos. Esta comprobado que por el simple hecho de que diga producto verde y amigable con el medio ambiente, la gente no lo va a comprar. A menos que el producto sea mas durable y barato.
Afortunadamente existen productores agrícolas que crían a sus animales con cariño y los matan en mejores condiciones, además producen verduras limpias al usar productos orgánicos para limpiarlas. Estos agricultores necesitan de un mejor mercadeo para lograr sus resultados de venta, y contrarrestar la fuerza de las grandes compañías que engañan a la gente con productos “aparentemente” naturales llenos de pesticidas, hormonas y químicos como el amoniaco que se le aplica a la carne.
Por lo tanto es una batalla difícil, pues los productos sanos no duran tanto tiempo frescos como los consumidores quisieran y tampoco son tan baratos, pues requieren de especial atención por parte de los productores, pero eso si, seguro que son mucho mas saludables. Entonces el mercadeo verde necesita ser manejado, conocido y aprendido por el productor y por el consumidor, pues de esta manera la gente no se engañara tan fácilmente con una simple etiqueta y todos viviremos en un mundo mas sano, aseado, saludable y feliz.
El mercadeo verde ejerce un efecto del 100% sobre un ser vivo que es utilizado para la publicidad de la compañía. Este tipo de mercadeo explota un recurso positivo o negativo de este ser vivo.
El articulo “Selling Green” de Anne Papmehl habla sobre el tipo de de mercadeo que no debe usarse cuando se quiere promocionar un producto ecológico. El articulo habla también del consumidor verde, este individuo es muy inconstante, pues la mayoría dice, según encuestas que compraría productos ecológicos, pero en el momento de comprar siempre compran lo que sea mas barato y que dure mas, olvidando en lo momentos mas importantes su mentalidad ecologista y amigable con el medio ambiente.
En la película Food ink mostraban que la mayoría de los productos que se encuentran en los supermercados y que se consumen en el mundo provienen del maíz, ya sean empaques o alimentos, la mayoría se sacan de este alimento.
No solo se están produciendo con componentes químicos del maíz la mayoría de los productos que compramos, sino que también el ganado, los pollos y los cerdos están siendo alimentados con granos de este alimento. Pues es mucho más fácil para el industrial conseguir este alimento que se cultiva por montones y además es mucho mas barato y los animales crecen más, entonces produce más carne.
Según la película, los alimentos que normalmente encontramos en el supermercado provienen del mismo productor (aunque en la etiqueta pareciese que no). La grandisima y a la vez tan diminuta diferencia que existe entre estos productos es solo la publicidad que se muestra en las etiquetas y empaques.
Generalmente los empaques de productos agrícolas y de la carne suelen mostrar imágenes de animales bien cuidados o de plantas bien tenidas según el producto que venga dentro. En este punto interviene el mercadeo verde, pues estos negociantes de comida se apoderan de imágenes de animales o plantas sanas para explotar el recurso que están vendiendo.
A la hora de la verdad, las condiciones de producción (como en el caso de la carne) son totalmente infrahumanas, tanto para la trabajadores como para los animales. Los segundos son asesinados en forma espantosa, en donde sus cuerpos alcanzan niveles de estrés absurdos justo antes e morir. En este momento sus células liberan toxinas que se esparcen por su carne, las cuales serán absorbidas por los consumidores cuando coman la carne previamente empacada y procesada por la industria. ¡Imagínenselo, estamos comiendo toxinas de estrés al comer pollo, cerdo y res!
Estas industrias tan poderosas poseen la capacidad de mantener ocultas sus maneras de producción de carne. Pues con su publicidad verde logran engañar a la gran masa de consumidores al mostrar una imagen de buen trato con los animales que nosotros comemos. Lo mismo sucede con las compañías de productos agrícolas que llenan los vegetales de químicos y fertilizantes. Un clásico ejemplo de publicidad engañosa es el caso de la carne de vaca. Estas son alimentadas con maíz, de tal manera que se altera su alimentación que naturalmente es el pasto. Esto hace que las industrias de carne reduzcan sus costos, pero como efecto secundario hace que las vacas no puedan purgarse naturalmente como cuando comen pasto, entonces aumenta el riesgo de que puedan infectarse con bacterias mortales para los humanos que luego comen esta carne contaminada. Como el caso de la bacteria E. Colii.
Lo más curioso de todo, es que nadie parece enterarse de la verdad, o más bien se enteran y no hacen nada. Simplemente la gente prefiere quedarse con los brazos cruzados mirando como se aprovechan las grandes industrias de los consumidores que son ignorantes.
Según el articulo “Selling green”, el problema no radica en la gente, sino en la publicidad usada para convencerlos. Esta comprobado que por el simple hecho de que diga producto verde y amigable con el medio ambiente, la gente no lo va a comprar. A menos que el producto sea mas durable y barato.
Afortunadamente existen productores agrícolas que crían a sus animales con cariño y los matan en mejores condiciones, además producen verduras limpias al usar productos orgánicos para limpiarlas. Estos agricultores necesitan de un mejor mercadeo para lograr sus resultados de venta, y contrarrestar la fuerza de las grandes compañías que engañan a la gente con productos “aparentemente” naturales llenos de pesticidas, hormonas y químicos como el amoniaco que se le aplica a la carne.
Por lo tanto es una batalla difícil, pues los productos sanos no duran tanto tiempo frescos como los consumidores quisieran y tampoco son tan baratos, pues requieren de especial atención por parte de los productores, pero eso si, seguro que son mucho mas saludables. Entonces el mercadeo verde necesita ser manejado, conocido y aprendido por el productor y por el consumidor, pues de esta manera la gente no se engañara tan fácilmente con una simple etiqueta y todos viviremos en un mundo mas sano, aseado, saludable y feliz.








